El diésel está de vuelta: los motores con este combustible regresan a las principales marcas de Stellantis
En un giro que muchos consideraban impensable hace apenas unos años, el motor diésel, ese viejo conocido que ha impulsado la movilidad de millones durante décadas, parece estar experimentando un resurgimiento notable. Después de una época marcada por el "Dieselgate", las crecientes restricciones ambientales y el empuje imparable hacia la electrificación, la noticia de que Stellantis, uno de los grupos automotrices más grandes del mundo, planea reintroducir motores diésel en algunas de sus principales marcas, ha generado un debate considerable. Este movimiento no es solo una anécdota, sino una señal potencialmente significativa de la compleja realidad que enfrenta la industria automotriz en su transición energética. ¿Es un paso atrás, una estrategia pragmática o una adaptación a las necesidades persistentes del mercado? La respuesta probablemente reside en una combinación de factores, y analizar este retorno inesperado nos ofrece una ventana a las intrincadas decisiones que los fabricantes deben tomar en la era actual.