Una empresa ofrece 115.000 euros por poner tu cara en un ejército de robots

22/10/2019
Artículo original

La industria de la robótica se ha planteado en innumerables ocasiones si era preciso producir humanoides con una fisionomía humana. Es un debate complejo. Diversos estudios psicológicos han recomendado evitar esta visión del futuro por el miedo que despierta en las personas: no es lo mismo interactuar con una máquina de brazos hidráulicos y metálicos que hacerlo con una con rostro y gestos de una persona común que te puedes encontrar por la calle. Como si los «replicantes» que protagonizan la película «Blade Runner» traspasaran la última frontera, una empresa británica llamada Geomiq ha publicado una oferta que puede sonar a ciencia ficción: ofrece 130 mil dólares (116 mil euros) por obtener la cesión de la cara de una persona. Su objetivo es fabricar «amigos virtuales» destinados al cuidado de personas mayores. Eso sí, la venta de derechos de imagen tiene una contrapartida: se hace de por vida. Algo que puede suponer un riesgo mayor de lo que se cree por las posibles consecuencias futuras. La empresa de ingeniería, con sede en Londres, ha desvelado que los requerimientos para ser aprobado pasan por tener un aspecto «amable y amigable». No todos pueden servir para la causa. Y habrá que ver cómo se decide. El único dato que piden es una fotografía personal hasta encontrar la cara correcta que mejor se adapte a las circunstancias. «Esto implicará que la cara de la persona seleccionada se reproduzca en miles de versiones de los robots de última generación por todo el mundo», explican en un comunicado fuentes de la empresa. Los candidatos que pasen a la siguiente fase recibirán más información sobre el proyecto final, aunque aquellos que no sean aceptados desconocerán los motivos porque no serán contactados a través de comunicaciones oficiales. Aunque se desconocen más detalles de la iniciativa, la firma asegura que trata de un cliente cuyo nombre se desconoce por motivos de confidencialidad pero que está apoyado por importantes fondos de inversión, algunos de ellos de procedencia China. El proyecto, en fase de desarrollo desde hace cinco años, tiene previsto la comercialización de sus robots el próximo año, pero más allá del negocio sirve para lanzar una reflexión acerca del modelo de Inteligencia Artificial y robótica asistencial que se va a imponer a partir de ahora. Debido a la crisis demográfica de los países occidentales y regiones asiáticas como Japón, el sector de la robótica ha virado hacia un modelo de robótica asistencial diseñada para cuidar y acompañar a personas mayores, niños pequeños y colectivos con discapacidad. Un negocio al alza que se reforzará en los próximos años. El mercado de la robótica moverá, según las estimaciones que maneja la Comisión Europa, unos 60.000 millones de euros cada año a partir de 2020.