Windows 11 26H1 llega esta primavera pero es muy probable que tu PC no se actualice



<p>La primavera de 2024 trae consigo una nueva promesa de innovación y mejoras en el ecosistema de Microsoft: el lanzamiento de Windows 11 26H1, una actualización que se perfila para introducir avances significativos en el sistema operativo. Cada nueva versión de Windows genera una mezcla de expectación y curiosidad entre usuarios y profesionales de la tecnología, anticipando nuevas funcionalidades, optimizaciones de rendimiento y, quizás, una experiencia de usuario más pulida. Sin embargo, detrás de esta emocionante perspectiva, se esconde una realidad que muchos ya conocen, y otros están a punto de descubrir: la alta probabilidad de que su actual equipo informático no cumpla con los requisitos mínimos para recibir esta actualización.</p>

<p>Desde el lanzamiento inicial de Windows 11, Microsoft ha establecido un conjunto de <a href="https://www.microsoft.com/es-es/windows/windows-11-specifications" target="_blank">requisitos de hardware más estrictos</a> que en versiones anteriores, creando una barrera significativa para una parte considerable de la base de usuarios de Windows. Esta política, aunque justificada por la compañía bajo argumentos de seguridad, fiabilidad y la preparación para futuras tecnologías como la inteligencia artificial, ha generado frustración y ha obligado a muchos a quedarse en Windows 10 o a considerar la adquisición de nuevo hardware. La llegada de 26H1 no parece cambiar esta tendencia, sino más bien consolidarla, lo que nos lleva a plantearnos una pregunta crucial: ¿Estamos ante un futuro donde las actualizaciones de Windows serán cada vez más exclusivas para los equipos de última generación?</p>

<h2>La expectativa de Windows 11 26H1 y sus novedades</h2><img src="https://imagenes.computerhoy.20minutos.es/files/image_1920_1080/uploads/imagenes/2026/01/08/696013d8873e17-52845067.jpeg" alt="Windows 11 26H1 llega esta primavera pero es muy probable que tu PC no se actualice"/>

<p>La versión 26H1 de Windows 11, también conocida internamente por nombres en clave como "Hudson Valley" o "Germanium" en las primeras etapas de desarrollo, representa la próxima gran evolución del sistema operativo de Microsoft. Aunque los detalles completos de sus características finales aún se están perfilando y probando en los canales Insider, las expectativas son altas. Se rumorea que esta actualización podría ser un paso importante hacia una mayor integración de la inteligencia artificial, ampliando las capacidades de Copilot más allá de lo que conocemos actualmente. Podríamos ver un Copilot más contextual, capaz de interactuar de manera más profunda con el sistema operativo y las aplicaciones, facilitando tareas complejas con comandos de lenguaje natural.</p>

<p>Más allá de la IA, es probable que 26H1 traiga consigo mejoras en la interfaz de usuario, optimizaciones de rendimiento y eficiencia energética, y posiblemente nuevas funcionalidades de seguridad. Microsoft siempre busca perfeccionar la experiencia del usuario, y esto podría traducirse en ajustes en el Explorador de archivos, la barra de tareas, y quizás una revisión de algunas aplicaciones nativas. La estabilidad y la fluidez del sistema son siempre prioridades en cada ciclo de desarrollo, y no sería sorprendente ver mejoras en la gestión de recursos que beneficien tanto a equipos de gama alta como a aquellos más modestos (siempre que cumplan los requisitos base, claro está).</p>

<p>Personalmente, creo que Microsoft está apostando muy fuerte por la IA como el pilar central de su estrategia de software, y Windows 11 26H1 será, sin duda, un escaparate de esta visión. Esto es emocionante para el futuro de la informática, pero también subraya la necesidad de hardware específico para ejecutar estas características de manera óptima, lo cual nos lleva al quid de la cuestión.</p>

<h2>El obstáculo persistente: Los requisitos del sistema</h2>

<p>Cuando Windows 11 fue lanzado, una de sus características más polémicas fue el conjunto de requisitos de hardware que estableció. A diferencia de las actualizaciones incrementales de Windows 10, que eran accesibles para una gama muy amplia de equipos, Windows 11 introdujo barreras significativas. Los requisitos clave incluían un procesador de 64 bits de doble núcleo a 1 GHz, 4 GB de RAM, 64 GB de almacenamiento, una tarjeta gráfica compatible con DirectX 12, una pantalla de 9 pulgadas con resolución HD, y lo más importante: un módulo de plataforma segura (TPM) versión 2.0 y la capacidad de arranque seguro (Secure Boot) habilitada. Además, la lista de <a href="https://learn.microsoft.com/es-es/windows-hardware/design/minimum/windows-processor-requirements" target="_blank">procesadores compatibles</a> dejó fuera a una gran cantidad de CPUs que, a pesar de ser muy capaces, no cumplían con la estricta lista de aprobación de Microsoft.</p>

<p>Estos requisitos fueron justificados por Microsoft argumentando que eran esenciales para mejorar la seguridad del sistema operativo frente a las crecientes amenazas cibernéticas, garantizar una experiencia más estable y preparar la plataforma para futuras innovaciones, incluida la inteligencia artificial. Si bien la lógica detrás de la seguridad y la fiabilidad es comprensible, la implementación de estos requisitos dejó a millones de usuarios con equipos perfectamente funcionales, pero no elegibles para la actualización. Esto generó un debate importante sobre la obsolescencia programada y el impacto ambiental de descartar hardware que aún podría tener una vida útil productiva.</p>

<h3>TPM 2.0 y Arranque seguro: Los guardianes de la puerta</h3>

<p>El TPM 2.0 es un chip de seguridad criptográfico que proporciona funciones relacionadas con la seguridad a nivel de hardware. Es fundamental para características como BitLocker, Windows Hello y la integridad del sistema. El Arranque seguro (Secure Boot), por su parte, es una característica de UEFI que garantiza que el sistema operativo solo cargue software firmado y confiable durante el inicio, impidiendo la inyección de malware en las etapas tempranas del arranque. Ambas tecnologías son pilares en la estrategia de seguridad de Windows 11.</p>

<p>Para muchos usuarios, la falta de TPM 2.0 no significa que su PC sea antiguo o incapaz, sino que simplemente fue fabricado antes de que esta tecnología se popularizara o que el fabricante no la incluyó por defecto en algunos modelos de gama baja. La buena noticia es que muchos equipos modernos pueden tener el TPM 2.0 desactivado en la BIOS/UEFI y simplemente necesitan activarlo. Sin embargo, una cantidad considerable de PCs, especialmente aquellos con más de 5 o 6 años, carecen completamente de este módulo, o de una versión compatible, lo que los inhabilita de raíz para Windows 11 y, por extensión, para 26H1. Puedes <a href="https://support.microsoft.com/es-es/windows/c%C3%B3mo-comprobar-si-su-dispositivo-cumple-los-requisitos-de-windows-11-d7031cdb-abcd-432d-97cd-f0d5ce492c73" target="_blank">usar la aplicación Comprobación de estado del PC</a> de Microsoft para verificar esto.</p>

<h3>Compatibilidad de procesadores: Una barrera para muchos</h3>

<p>Además de TPM 2.0 y Secure Boot, el requisito de compatibilidad del procesador ha sido otro gran escollo. Microsoft solo admite procesadores Intel Core de octava generación o posteriores (incluyendo algunos Pentium Gold y Celeron más recientes), AMD Ryzen 2000 o posteriores, y Qualcomm Snapdragon 850 o posteriores. Esto significa que si tienes un Intel Core i7 de séptima generación, que hasta hace poco era un chip de gama alta y que sigue ofreciendo un rendimiento excepcional para la mayoría de las tareas diarias, tu PC no es oficialmente compatible con Windows 11.</p>

<p>Esta decisión ha sido particularmente frustrante para usuarios con hardware potente y relativamente reciente. Muchos profesionales, diseñadores o gamers que invirtieron en equipos de alto rendimiento hace unos pocos años, ahora se encuentran con que su PC no está en la lista blanca de Microsoft. Mientras que en el pasado era común que las nuevas versiones de Windows ofrecieran una amplia retrocompatibilidad con hardware antiguo, la política de Windows 11 rompe con esa tradición, forzando a una parte de la base de usuarios a considerar la actualización de su equipo más temprano de lo que hubieran deseado.</p>

<h2>¿Por qué es "muy probable" que tu PC no se actualice?</h2>

<p>La frase "es muy probable que tu PC no se actualice" no es una exageración, sino una estimación basada en la realidad del parque informático mundial. A pesar de los esfuerzos de Microsoft por impulsar la adopción de Windows 11, una gran parte de los usuarios sigue operando con Windows 10 en equipos que no cumplen los requisitos de su sucesor. Millones de PCs empresariales y domésticos tienen más de 5 años y carecen de las características de hardware necesarias.</p>

<p>Hay varios factores que contribuyen a esta situación:
<ol>
    <li><strong>Vida útil del hardware:</strong> La gente tiende a conservar sus ordenadores durante más tiempo que hace una década. Un PC de 5-7 años sigue siendo perfectamente capaz para navegar, trabajar en ofimática, ver contenido multimedia y muchas otras tareas.</li>
    <li><strong>Desconocimiento de los requisitos:</strong> Muchos usuarios no están al tanto de los requisitos específicos de Windows 11 hasta que intentan actualizar y fallan, o usan la herramienta de comprobación de salud del PC.</li>
    <li><strong>Costo de actualización:</strong> Adquirir un nuevo PC o actualizar componentes clave (como una placa base y procesador para obtener TPM 2.0 y un CPU compatible) es una inversión significativa que no todos están dispuestos o pueden permitirse.</li>
    <li><strong>Falta de necesidad percibida:</strong> Para muchos, Windows 10 funciona perfectamente y no ven un beneficio lo suficientemente grande como para justificar una actualización de hardware forzosa.</li>
</ol>
</p>

<p>En mi opinión, esta estrategia de Microsoft, aunque enfocada en la seguridad y la modernidad, corre el riesgo de crear una brecha digital entre aquellos que pueden permitirse el hardware más reciente y aquellos que no. El parque de PCs con Windows 10 sigue siendo inmenso, y aunque se acerca el final de su soporte, la resistencia a actualizar a Windows 11 por motivos de hardware es palpable. Esto no solo afecta al usuario final, sino también a desarrolladores de software que deben tener en cuenta la fragmentación de la base instalada.</p>

<h2>Alternativas y qué hacer si tu PC no es compatible</h2>

<p>Si tu PC no es compatible con Windows 11 26H1, no todo está perdido. Tienes varias opciones, cada una con sus propias implicaciones:</p>

<h3>Mantenerse en Windows 10</h3>

<p>Esta es la opción más directa para la mayoría de los usuarios. Windows 10 seguirá recibiendo actualizaciones de seguridad y parches hasta el <a href="https://support.microsoft.com/es-es/windows/preguntas-frecuentes-sobre-el-ciclo-de-vida-de-windows-10-6c5e3d74-e1ff-4672-ed2a-fe6f149f7e52" target="_blank">14 de octubre de 2025</a>. Esto te da más de un año para planificar tu próxima jugada. Durante este tiempo, tu sistema operativo seguirá siendo seguro y funcional. Sin embargo, después de esa fecha, Microsoft dejará de ofrecer soporte gratuito, lo que significa que tu PC será más vulnerable a nuevas amenazas. Existe un programa de Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU) para empresas y, en algunos casos, para usuarios individuales, pero suele ser de pago y está pensado para prolongar la vida útil en entornos muy específicos.</p>

<h3>Adquirir nuevo hardware</h3>

<p>Si deseas experimentar las últimas características de Windows 11 y beneficiarte de la seguridad y el rendimiento mejorados, la compra de un nuevo PC que cumpla con los requisitos es la solución definitiva. El mercado actual ofrece una amplia variedad de equipos, desde portátiles ultraligeros hasta potentes estaciones de trabajo, a diferentes rangos de precio. Es una inversión, sí, pero garantiza compatibilidad y acceso a lo último en tecnología de Microsoft.</p>

<h3>Explorar sistemas operativos alternativos</h3>

<p>Para aquellos que buscan una alternativa al ecosistema de Microsoft sin invertir en nuevo hardware, existen otras opciones. Distribuciones de Linux, como Ubuntu, Fedora o Linux Mint, son sistemas operativos robustos, seguros y, en muchos casos, de código abierto y gratuitos. Ofrecen una experiencia de usuario moderna y pueden darle una nueva vida a equipos considerados "obsoletos" por los estándares de Windows 11. Aunque la curva de aprendizaje puede ser un poco mayor para algunos usuarios, la comunidad y la disponibilidad de software son excelentes.</p>

<p>Mi perspectiva personal es que la decisión de actualizar o no debe sopesar el coste-beneficio. Si tu PC actual con Windows 10 satisface tus necesidades y no te sientes cómodo con la inversión de un nuevo equipo, no hay una necesidad inmediata de cambiar. Pero es crucial ser consciente de la fecha de fin de soporte de Windows 10 y planificar en consecuencia para evitar riesgos de seguridad a largo plazo.</p>

<h2>El futuro de Windows y la experiencia del usuario</h2>

<p>La dirección que Microsoft está tomando con Windows 11, y que se consolidará con 26H1, es clara: un sistema operativo moderno, seguro, basado en la nube y profundamente integrado con la inteligencia artificial. Esta visión es ambiciosa y promete transformar la forma en que interactuamos con nuestros ordenadores. Sin embargo, también implica una barrera de entrada para hardware más antiguo que no puede soportar estas nuevas tecnologías de manera óptima o segura, según los estándares de Microsoft.</p>

<p>Este enfoque puede llevar a una fragmentación de la experiencia Windows. Por un lado, tendremos a los usuarios con equipos de última generación disfrutando de todas las innovaciones de Windows 11 26H1, con Copilot como un asistente omnipresente y un rendimiento optimizado. Por otro lado, millones de usuarios permanecerán en Windows 10, con un sistema que, aunque seguro por un tiempo, no recibirá las nuevas características ni las innovaciones de IA. Esta disparidad podría afectar la cohesión de la comunidad de usuarios de Windows y, potencialmente, la forma en que los desarrolladores abordan sus aplicaciones, teniendo que considerar dos bases de usuarios con capacidades muy diferentes.</p>

<p>En el fondo, Microsoft está empujando hacia un futuro donde el hardware y el software están más entrelazados que nunca, especialmente con el auge de la IA. Si bien esto puede generar una experiencia más fluida y poderosa en los equipos compatibles, también plantea un desafío para la inclusión y accesibilidad tecnológica. La pregunta no es solo si tu PC puede actualizarse, sino también qué significa ser un usuario de Windows en una era donde la obsolescencia tecnológica parece acelerarse.</p>

<p>La llegada de Windows 11 26H1 esta primavera es, sin duda, un evento importante para el mundo tecnológico. Marca la pauta para las innovaciones futuras y consolida la visión de Microsoft para su sistema operativo estrella. Sin embargo, para una considerable porción de usuarios, esta actualización será un recordatorio de que, para mantenerse a la vanguardia, a veces es necesario mirar más allá de las mejoras de software y considerar las capacidades de su hardware. Asegúrate de verificar la compatibilidad de tu equipo para estar preparado para lo que el futuro de Windows te depara, o te deja de deparar.</p>

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