Se decía que el iPhone 17 Pro se rayaba 'con solo mirarlo': mi verificación en una Apple Store cuatro meses después

En el vertiginoso mundo de la tecnología móvil, cada nuevo lanzamiento de Apple viene acompañado no solo de expectativas elevadas, sino también de un escrutinio implacable. El iPhone 17 Pro no fue una excepción. Desde el momento de su presentación, y más aún en las semanas posteriores a su llegada al mercado, una particularidad se convirtió en tema de conversación recurrente en foros, redes sociales y medios especializados: la supuesta fragilidad de su superficie, con rumores que afirmaban que "se rayaba con solo mirarlo". Esta aseveración, si bien a menudo hiperbólica, sembró una semilla de duda y preocupación entre potenciales compradores y usuarios existentes. Como observador de la industria y usuario de dispositivos Apple desde hace años, esta narrativa me intrigó profundamente. ¿Podría un producto insignia, diseñado con materiales de vanguardia y precios premium, realmente presentar una vulnerabilidad tan básica en su durabilidad superficial? Cuatro meses han transcurrido desde aquel frenesí inicial, un lapso que considero suficiente para que el uso diario y la exposición en puntos de venta hayan revelado la verdadera naturaleza de su resistencia. Con esta premisa, decidí regresar a una Apple Store para llevar a cabo una inspección detallada y comprobar, de primera mano, si aquellos temores iniciales estaban fundamentados o si, como suele ocurrir, la realidad es más matizada que el rumor.

El eco de los primeros días y la ansiedad del usuario

Se decía que el iPhone 17 Pro se rayaba 'con solo mirarlo': mi verificación en una Apple Store cuatro meses después

El lanzamiento del iPhone 17 Pro estuvo marcado por la habitual expectación, magnificada por las innovaciones en su procesador, capacidades fotográficas y, lo que nos atañe, la elección de materiales para su construcción. Se especulaba con un nuevo tipo de aleación o un tratamiento superficial mejorado para la pantalla que prometía una resistencia superior. Sin embargo, en cuestión de días, comenzaron a proliferar reportes —muchos de ellos basados en experiencias tempranas y no siempre controladas— que señalaban una inusual susceptibilidad a los arañazos, especialmente en el marco y la pantalla. Videos de 'pruebas de durabilidad' extremas, a menudo realizadas por creadores de contenido buscando viralidad, contribuían a alimentar esta percepción de fragilidad.

Este fenómeno no es nuevo. Cada pocos años, un producto emblemático de Apple o de otra gran marca se ve envuelto en una controversia similar, desde el "Antennagate" hasta el "Bendgate", o incluso las quejas sobre la facilidad con la que se marcaba la pantalla de algunos modelos anteriores de iPhone. Lo interesante es cómo estas narrativas, a veces basadas en incidentes aislados o en el uso atípico, pueden moldear la percepción pública de un producto. En el caso del iPhone 17 Pro, la idea de que un dispositivo tan costoso pudiera rayarse fácilmente generó una considerable ansiedad entre los usuarios. Muchos se preguntaban si era sensato invertir en un terminal que, aparentemente, requeriría una funda y protector de pantalla obligatorios desde el primer día, anulando en parte la estética premium del diseño. Personalmente, encuentro fascinante cómo un aspecto tan mundano como la resistencia a los arañazos puede eclipsar las innovaciones tecnológicas más complejas, simplemente porque afecta directamente la experiencia tangible y la percepción de valor del usuario. La psicología detrás de la durabilidad percibida es poderosa, y las marcas invierten millones en I+D para asegurar que sus productos no solo sean resistentes, sino que también parezcan resistentes. Para más información sobre la durabilidad de los iPhones en general, puede consultar la página oficial de Apple sobre la resistencia de sus dispositivos: Durabilidad del iPhone.

La metodología de la "inspección"

Mi visita a la Apple Store no fue una simple incursión de curiosidad. Abordé la tarea con una metodología definida para maximizar la objetividad. El objetivo era evaluar la condición de los iPhone 17 Pro expuestos, que, por su naturaleza de unidades de demostración, experimentan un trato intensivo y variado por parte de cientos de personas diariamente. Este entorno, aunque no reproduce fielmente el "uso real" de un propietario individual (ya que no se guardan en bolsillos con llaves o se caen constantemente), sí ofrece una visión de cómo resisten al manejo continuado y, a menudo, poco cuidadoso.

Mis puntos de observación clave fueron:

  1. La pantalla: Examiné la superficie bajo diferentes ángulos de luz, buscando micro-arañazos, arañazos más profundos o cualquier señal de desgaste anormal. Presté especial atención a los bordes y a las zonas donde los dedos suelen interactuar más.
  2. El marco perimetral: Si el iPhone 17 Pro continuaba utilizando titanio (como su predecesor, el 15 Pro) o un material similar, su acabado, especialmente en colores oscuros o pulidos, suele ser un imán para huellas y pequeñas imperfecciones. Busqué muescas, descascarillados o áreas deslustradas.
  3. Los módulos de cámara: Las lentes y sus anillos protectores, sobresaliendo de la parte trasera, son puntos vulnerables al contacto con superficies planas. Busqué arañazos o marcas en el cristal de las lentes y en el metal circundante.
  4. La parte trasera: Aunque generalmente más protegida por el cristal mate (si sigue la línea de diseño anterior), también verifiqué la presencia de marcas o grietas.

Mi enfoque fue discreto, observando las unidades en diferentes mesas y durante períodos prolongados para ver cómo respondían al manejo de otros clientes. No busqué recrear las "pruebas de tortura" de YouTube, sino una evaluación realista del desgaste en un entorno de exposición. Los dispositivos de la Apple Store están siempre impecables en apariencia general, gracias al cuidado del personal, pero las marcas microscópicas o los arañazos superficiales son difíciles de ocultar.

Resultados de la observación: ¿mito o realidad?

Después de dedicar un tiempo considerable a examinar varias unidades de iPhone 17 Pro en la Apple Store, mis conclusiones están listas para ser contrastadas con aquella narrativa inicial.

La pantalla: ¿invulnerable o delicada?

Uno de los puntos más críticos de la controversia era la pantalla. Apple ha utilizado durante años su tecnología "Ceramic Shield" (o nombres equivalentes en cada generación) para reforzar la resistencia del vidrio. Mis observaciones fueron las siguientes: la mayoría de las unidades de demostración presentaban un estado excelente. Las pantallas estaban, en general, impolutas. Bajo una inspección muy cercana y con la luz adecuada, pude discernir uno o dos micro-arañazos sumamente finos en algunas de las unidades, pero estos eran de una magnitud tan ínfima que serían prácticamente imperceptibles en el uso diario normal. No había señales de arañazos profundos, de aquellos que se sienten al pasar la uña o que distorsionan visiblemente la imagen. Esto sugiere que, si bien ningún material es 100% inmune a los arañazos (el diamante es el único que podría acercarse, y aun así), la pantalla del iPhone 17 Pro no es significativamente más frágil que la de sus predecesores recientes. En mi opinión, la resistencia a los arañazos del vidrio de un smartphone siempre es un equilibrio delicado entre la dureza (resistencia a los arañazos) y la tenacidad (resistencia a las roturas por impacto). Mejorar una a menudo compromete la otra. Parece que Apple sigue encontrando un punto óptimo en este compromiso. Para entender más sobre la tecnología de las pantallas de smartphones, un buen recurso es este artículo general sobre la evolución de la resistencia del vidrio: La evolución del Gorilla Glass y otras tecnologías de vidrio.

El marco de titanio (o material equivalente): ¿resistente o propenso a marcas?

El marco, si mantenía el titanio pulido o cepillado de generaciones anteriores, era otro foco de preocupación. Los informes iniciales hablaban de una facilidad alarmante para que se produjeran marcas o decoloraciones. En las unidades de la tienda, encontré algo más de evidencia de desgaste aquí que en la pantalla, pero aún así, lejos de lo alarmante. En varios terminales, observé algunas marcas superficiales, principalmente pequeñas rozaduras o ligeras decoloraciones en los bordes y esquinas, especialmente en los modelos de color más oscuro. Estas marcas eran consistentes con el roce contra superficies duras o el impacto de objetos pequeños, algo inevitable en un dispositivo que es manipulado constantemente. Sin embargo, no había muestras de grandes desconchones, abolladuras significativas o una pérdida generalizada del acabado. El titanio es un material duradero, pero como cualquier metal, puede rayarse o abollarse con suficiente fuerza. El acabado superficial también influye; un acabado mate suele disimular mejor los arañazos que uno pulido. Mi percepción es que el titanio del iPhone 17 Pro se comporta como se esperaría de un material de alta gama: resistente, pero no indestructible. Si desea profundizar en las propiedades del titanio en dispositivos móviles, este artículo es esclarecedor: ¿Qué tiene de especial el titanio en los smartphones?.

Los módulos de cámara: un punto sensible

Los prominentes módulos de cámara, un rasgo distintivo del diseño moderno de los iPhones Pro, son intrínsecamente vulnerables. A pesar de que Apple utiliza cristal de zafiro para proteger las lentes, los anillos metálicos que los rodean pueden ser puntos de contacto. Aquí, las observaciones fueron mixtas. Algunas unidades tenían ligeras marcas en los bordes de los anillos metálicos, que indicaban el roce contra superficies. El cristal de las lentes en sí, sin embargo, parecía estar en perfecto estado en todas las unidades que pude inspeccionar a fondo. Esto reafirma la robustez del zafiro como protector de lente, un detalle importante dado el coste de reparación de las cámaras. Es un recordatorio de que, incluso con la tecnología más avanzada, ciertas partes de un dispositivo, por su diseño o función, siempre serán más expuestas. Para proteger las lentes de la cámara de su teléfono, un buen consejo es usar una funda que eleve ligeramente el módulo o invertir en protectores de lentes si la exposición es muy alta: Cómo proteger las lentes de la cámara de tu teléfono.

La perspectiva de los empleados y el factor "uso real"

Durante mi visita, tuve la oportunidad de interactuar brevemente con algunos empleados de la Apple Store. Aunque mi intención no era obtener una "confesión" sobre la fragilidad del iPhone 17 Pro, sí quise sondear su perspectiva sobre la durabilidad general de las unidades de exposición y las consultas de los clientes. La respuesta fue, como era de esperar, diplomática pero informativa. Confirmaron que las unidades de demostración son manejadas constantemente, pero también reciben un mantenimiento regular que incluye limpieza y, ocasionalmente, rotación si una unidad presenta daños evidentes. No mencionaron un aumento inusual en las quejas sobre arañazos en los iPhone 17 Pro en comparación con modelos anteriores, ni señalaron que las unidades de la tienda estuvieran sufriendo un desgaste extraordinario.

Este punto es crucial para entender la diferencia entre la exposición de la tienda y el "uso real". En una Apple Store, los teléfonos son manoseados, pero rara vez se caen desde una altura considerable, no se guardan en bolsillos junto a llaves o monedas, ni se exponen a los elementos como la arena o el polvo abrasivo de ciertos entornos. El "uso real" es infinitamente más variado y, a menudo, más exigente. Un solo incidente de dejar caer el teléfono sobre asfalto puede causar más daño que meses de manipulación en una tienda. Mi opinión es que, si bien la inspección en la Apple Store desmiente la noción de una fragilidad inherente y extrema "con solo mirarlo", no exime al usuario de la responsabilidad de proteger su inversión. La durabilidad siempre será una balanza entre el diseño del fabricante y los hábitos del usuario. Los arañazos en un teléfono, al final, son casi inevitables para la mayoría de las personas con el tiempo, independientemente del modelo. Para una visión más profunda sobre cómo proteger tu smartphone del desgaste diario, puedes leer este artículo: Cómo prevenir arañazos en tu teléfono.

Más allá de los arañazos: durabilidad integral del iPhone 17 Pro

Es importante recordar que la resistencia a los arañazos es solo un componente de la durabilidad general de un smartphone. Otros factores críticos incluyen la resistencia a caídas (la capacidad de sobrevivir a impactos), la resistencia al agua y al polvo (certificaciones IP), y la longevidad de los componentes internos. Los iPhone Pro han mantenido consistentemente altas calificaciones en resistencia al agua y al polvo, y Apple ha invertido mucho en el diseño estructural para absorber los impactos. La atención mediática sobre los arañazos, si bien relevante para la experiencia estética y el valor de reventa, no debe eclipsar estos otros aspectos fundamentales de la durabilidad.

Mi visita a la Apple Store me ha reafirmado en la idea de que la percepción de un producto a menudo se ve más afectada por el eco de los rumores iniciales que por la realidad empírica a largo plazo. La expectativa de que un dispositivo tan sofisticado y costoso sea absolutamente inmune a cualquier tipo de marca o daño es, en última instancia, irreal. Los materiales más avanzados ofrecen una mayor resistencia, pero no una invulnerabilidad total. El iPhone 17 Pro, por lo que pude observar, se mantiene dentro de los estándares de durabilidad esperados para un teléfono premium, incluso superando algunas de las preocupaciones iniciales. La inversión en una buena funda y un protector de pantalla sigue siendo, para muchos, una medida prudente, no por una debilidad inherente del dispositivo, sino por la lógica protección de un objeto de uso diario y alto valor.

Conclusión

Tras mi detallada inspección en la Apple Store cuatro meses después de los iniciales rumores, puedo afirmar que la afirmación de que el iPhone 17 Pro "se rayaba con solo mirarlo" parece haber sido una exageración considerable. Las unidades de demostración, que experimentan un trato mucho más riguroso que la mayoría de los teléfonos de propiedad individual, mostraron una resistencia general que se alinea con las expectativas para un dispositivo de gama alta. La pantalla y los módulos de cámara se mantuvieron en excelente estado, con apenas imperceptibles micro-arañazos en raras ocasiones. El marco perimetral sí mostró algunas marcas superficiales, lo cual es esperable en un uso tan intensivo y sin protección, pero nada que sugiriera una fragilidad fuera de lo común.

La realidad, como suele suceder, es más compleja y matizada que los titulares sensacionalistas. El iPhone 17 Pro no es invulnerable, ningún dispositivo lo es, pero tampoco es el "papel de fumar" que algunos medios y usuarios iniciales sugirieron. Apple continúa apostando por materiales y diseños que buscan un equilibrio entre estética, rendimiento y durabilidad. La persistencia de los arañazos en un smartphone, en última instancia, depende tanto de la calidad de los materiales como de los hábitos de uso del propietario. Quienes deseen mantener su iPhone 17 Pro en un estado prístino seguirán recurriendo a fundas y protectores de pantalla, una práctica que va más allá de la supuesta fragilidad del modelo y se convierte en una medida estándar de protección para cualquier inversión tecnológica significativa. En resumen, el iPhone 17 Pro se defiende bien contra el desgaste, y los rumores iniciales de extrema fragilidad pueden ser archivados como otro ejemplo de la sobreinterpretación que a menudo acompaña a los grandes lanzamientos tecnológicos. Para cualquier otra información oficial sobre productos de Apple, siempre es recomendable visitar su sitio web: Apple España.

iPhone 17 Pro Durabilidad Rayones Apple Store

Diario Tecnología