Por qué Marvel tiene tantos problemas con la nueva película de Blade, según la perspectiva de Guillermo del Toro

La noticia de un reinicio para Blade, el icónico cazavampiros de Marvel, fue recibida con un entusiasmo considerable por parte de los aficionados al género y al universo cinematográfico. La confirmación de Mahershala Ali en el papel principal prometía una interpretación fresca y una nueva era para un personaje que ya había dejado una marca indeleble en la cultura pop. Sin embargo, lo que se esperaba que fuera un camino relativamente expedito hacia la producción, se ha convertido en una saga de retrasos, cambios de guionistas y directores, y una incertidumbre creciente que ha sembrado dudas sobre el futuro del proyecto. En medio de esta vorágine de especulaciones y reportes, las palabras y la filosofía creativa de figuras como Guillermo del Toro, un maestro indiscutible del horror y la fantasía oscura, resuenan con una particular fuerza, ofreciendo una lente a través de la cual podemos interpretar las profundas dificultades que Marvel Studios parece estar experimentando con su Daywalker.

El legado de Blade y su impacto cultural

Por qué Marvel tiene tantos problemas con la nueva película de Blade, según la perspectiva de Guillermo del Toro

Antes de adentrarnos en los pormenores de los problemas actuales, es fundamental recordar por qué Blade es un personaje tan significativo. Nacido en las páginas de los cómics de Marvel en la década de 1970, Eric Brooks es un híbrido entre humano y vampiro, un ser que posee las fortalezas de los no-muertos pero no sus debilidades, dedicado a erradicar a las criaturas de la noche que amenazan a la humanidad. Su primera incursión en la gran pantalla a finales de los 90, con Wesley Snipes en el papel principal, no solo fue un éxito de taquilla inesperado, sino que también allanó el camino para el boom de las películas de superhéroes que vendría después.

Las películas originales de Blade fueron pioneras. Eran oscuras, violentas y se atrevían a explorar un rincón más lúgubre del universo Marvel, mucho antes de que el concepto de un "universo compartido" fuera una realidad. Su éxito demostró que había un apetito por historias de cómics más maduras y de género, y su influencia puede sentirse incluso hoy en día. La expectativa para el reinicio no es solo por ver a un gran actor como Mahershala Ali encarnar al personaje, sino por la posibilidad de que Marvel Studios se atreva a explorar territorios más oscuros y sobrenaturales dentro del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM).

Los problemas en la producción: un camino espinoso

Desde el anuncio de la película en 2019, la producción de Blade ha estado plagada de desafíos. Inicialmente, Bassam Tariq fue contratado como director, pero abandonó el proyecto en septiembre de 2022 debido a "cambios en el calendario de producción". Este fue solo el comienzo. Los reportes internos hablaban de un guion con problemas significativos, con múltiples versiones que no lograban capturar la esencia del personaje ni encontrar su lugar dentro del UCM. El guion original, según algunas fuentes, carecía de acción y era demasiado "femenino" en su enfoque, mientras que otras versiones se sentían desconectadas o carentes de una dirección clara.

El estudio se vio obligado a pausar la producción por completo, lo que llevó a un ciclo de reescrituras intensivas. Han pasado por la silla de guionista al menos cinco escritores diferentes, y finalmente, Yann Demange fue anunciado como el nuevo director. Sin embargo, los retrasos y los cambios constantes han generado una preocupación palpable entre los fans y en la industria. Este tipo de turbulencias rara vez presagian un proceso de producción fluido o un producto final cohesivo. Es una señal de que hay una lucha fundamental para definir la visión de la película, lo cual es inusual para un estudio tan metódico como Marvel. Puede leer más sobre los desafíos de producción aquí: Problemas en la producción de Blade.

La perspectiva de Guillermo del Toro: una voz autorizada

Es en este contexto de incertidumbre donde las reflexiones de Guillermo del Toro sobre la dificultad de adaptar material oscuro y de género para grandes estudios adquieren una relevancia especial. Aunque Del Toro no ha comentado directamente sobre los problemas específicos de la nueva película de Blade, su filosofía creativa y sus experiencias personales con el sistema de estudios ofrecen una perspectiva invaluable sobre lo que podría estar sucediendo detrás de cámaras.

Guillermo del Toro es un cineasta que ha dedicado su carrera a explorar las sombras, lo grotesco y lo bellamente aterrador. Desde "El laberinto del fauno" hasta "La forma del agua", ha demostrado una maestría para entrelazar el horror con la emoción humana, la mitología y la fantasía. Su trabajo a menudo empuja los límites del género y se deleita en la artesanía de lo fantástico. Él mismo estuvo a punto de dirigir una versión de Blade hace años, la muy esperada "Blade II", que se convirtió en un clásico de culto. Su visión para ese proyecto, y para otros como Hellboy, siempre ha sido respetuosa con la esencia del material original, infundiéndole su propia sensibilidad gótica y oscura, pero sin comprometer la crudeza inherente a estos personajes.

Lo que la perspectiva de Del Toro sugiere es que el principal obstáculo para Marvel con Blade podría ser la incapacidad de conciliar la visión inherentemente oscura y de terror del personaje con la fórmula establecida y el tono general del Universo Cinematográfico de Marvel. Del Toro ha hablado en numerosas ocasiones sobre la lucha por mantener la integridad artística y la oscuridad de una historia cuando se trabaja dentro de un sistema de estudio que a menudo busca homogeneizar el contenido para audiencias masivas. Él ha lamentado cómo los estudios pueden "pasteurizar" el horror, diluyendo sus elementos más transgresores para que sean más accesibles.

Para Blade, esto significa que Marvel podría estar debatiendo internamente si debe abrazar completamente la naturaleza R-rated (para adultos) y de terror del personaje, o si debe intentar suavizarla para encajar en el molde PG-13 y de "diversión para toda la familia" del UCM. Si se opta por lo último, se corre el riesgo de despojar a Blade de su esencia, convirtiéndolo en un personaje genérico que simplemente usa una espada y caza vampiros, sin la atmósfera visceral, el gore y la brutalidad moral que lo definen. Personalmente, creo que esta tensión es el corazón del problema. Marvel ha tenido éxito al adaptar cómics, pero Blade no es Spider-Man o Capitán América; es una entidad que exige un tratamiento diferente, un viaje a las profundidades del terror que el UCM, hasta ahora, no ha explorado consistentemente. La tendencia a "Marvelizar" cada propiedad, introduciendo humor y conectividad a expensas de un tono singular, podría ser la trampa en la que Blade está cayendo.

El dilema de Marvel: ¿cómo encaja Blade en el UCM?

El UCM ha construido su imperio sobre la interconectividad y un tono relativamente consistente de aventura, acción y comedia. Si bien han habido incursiones en lo sobrenatural con Doctor Strange o en lo psicológico con Moon Knight, estas producciones rara vez han cruzado completamente la línea hacia el terror puro o la clasificación R. "Werewolf by Night", un especial de Halloween, fue un paso audaz hacia el horror clásico, pero fue una excepción notable y no una película de larga duración integrada en la narrativa principal del UCM.

El desafío de Blade es que su mundo es intrínsecamente sombrío. Los vampiros, la sangre, la violencia explícita y la desesperación son elementos fundamentales de su identidad. ¿Cómo se introduce un personaje así en un universo donde el humor a menudo desactiva la tensión y donde la violencia gráfica rara vez es el centro de atención? La lucha por el tono del guion, las múltiples reescrituras y los cambios de dirección, sugieren que Marvel está batallando con esta misma pregunta fundamental.

Si optan por una clasificación PG-13, ¿Blade seguirá siendo Blade? ¿O se convertirá en una versión diluida que no satisfará ni a los fans de las películas originales ni a los amantes del horror? Por otro lado, si Marvel se arriesga con una clasificación R, ¿cómo encajaría una película tan oscura en la narrativa general del UCM sin sentirse como un anexo tonalmente discordante? La preocupación es que Marvel, en su intento de hacer que Blade encaje, termine diluyendo su esencia, un riesgo que Del Toro, con su apego a la pureza del género, ha advertido repetidamente. Puedes leer sobre la integración de personajes oscuros en el UCM en artículos de análisis: Integración de personajes oscuros en el UCM.

Explorando posibles soluciones y el futuro de Blade

A pesar de los problemas, hay esperanza. El caso de "Deadpool 3" demuestra que Marvel Studios está dispuesto a aventurarse en el territorio R-rated cuando las circunstancias lo exigen y la base de fans lo demanda. La clave podría residir en otorgar a los creativos de Blade una mayor libertad, permitiéndoles construir un rincón del UCM que sea genuinamente aterrador y distinto, en lugar de forzarlos a adaptarse a una plantilla preexistente.

La lección de Del Toro aquí es crucial: la autenticidad del género es primordial. Para que Blade funcione, debe ser una película de terror y acción visceral que no tema a la oscuridad. Mahershala Ali es un actor de calibre que merece un guion que honre la complejidad del personaje y sus batallas, tanto internas como externas. Si Marvel puede aprender de los errores del pasado y confiar en la visión de sus cineastas, permitiendo que la película respire en su propio tono, Blade no solo podría ser un éxito, sino que también podría abrir nuevas puertas para el UCM, demostrando su versatilidad y madurez. La oportunidad de expandir el UCM hacia el horror de una manera significativa es inmensa.

Considero que la paciencia es clave, tanto para el estudio como para los fans. Apresurar una película con la escala y las expectativas de Blade solo llevaría a un resultado insatisfactorio. Permitir que el proceso creativo tome su curso, incluso si eso significa más retrasos, es preferible a una película que no cumpla con su potencial. La película de Blade de Mahershala Ali es una de las más esperadas por muchos, y la calidad debe prevalecer sobre la rapidez. Puedes consultar las últimas novedades sobre Mahershala Ali aquí: Mahershala Ali en el papel de Blade.

Reflexiones finales: un equilibrio delicado

Los problemas de la nueva película de Blade en Marvel Studios son un microcosmos de un desafío más amplio que enfrenta la industria cinematográfica: cómo adaptar propiedades intelectuales amadas, especialmente aquellas arraigadas en géneros específicos como el terror, sin diluir su esencia en la búsqueda de la audiencia más amplia posible. La filosofía de Guillermo del Toro, que aboga por la integridad artística y la inmersión sin disculpas en los reinos de la fantasía oscura, resuena poderosamente en este debate.

Marvel tiene ante sí una oportunidad única con Blade. Puede ser el vehículo para demostrar que el UCM es lo suficientemente flexible y maduro como para albergar historias que exploran los rincones más sombríos de su universo, o podría convertirse en un ejemplo de cómo la adherencia estricta a una fórmula puede sofocar el potencial de un personaje. La clave, como sugiere implícitamente la sabiduría de Del Toro, radica en la valentía creativa, en atreverse a ser oscuro cuando la historia lo exige, y en permitir que Blade sea el depredador nocturno que el público sabe que es, sin comprometer su afilado colmillo por la conformidad. El futuro del Daywalker en el UCM, y quizás la dirección de Marvel en su conjunto, dependerá de la decisión que tomen.

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