Ciberseguridad

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Durante años, la idea de drones sobrevolando ciudades europeas o infraestructuras críticas fue, para muchos, una fantasía futurista o un riesgo distante, confinado a zonas de conflicto lejanas. La tecnología avanzaba a pasos agigantados, pero la percepción general en el continente seguía anclada en la visión del dron como un juguete, una herramienta para fotografía aérea o, en el ámbito profesional, un instrumento de inspección o entrega. Sin embargo, en los últimos tiempos, una serie de incidentes, observaciones y, sobre todo, las crudas lecciones extraídas de conflictos actuales, han obligado a Europa a un despertar abrupto y, para muchos, incómodo. El continente ha empezado a comprender la magnitud de la amenaza que representan los drones, aparatos que, silenciosa y eficientemente, han logrado penetrar en lugares inimaginables, revelando vulnerabilidades hasta ahora subestimadas y exigiendo una reevaluación urgente de sus estrategias de seguridad y defensa.

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Diario Tecnología