Crítica de 'The Sleepers': la serie de espías soviéticos que no te puedes perder

19/11/2019
Artículo original

‘The Sleepers’: vuelven las serie de espías soviéticos, pero ahora hechas por rusos

The Sleepers es una serie checa ambientada en el final de la Guerra Fría que nos sitúa en la incesante búsqueda de una mujer por su marido, un antiguo disidente del régimen soviético que ha desaparecido en extrañas circunstancias.

HBO se lanza de nuevo a la piscina de la ficción europea con una serie que nos desvela las intrigas del final de la Guerra Fría en la que por entonces era aún Checoslovaquia. The Sleepers es una apuesta que, a simple vista, puede pasar desapercibida en el catálogo de la gran plataforma, pero que, sin duda, merece la pena echar un vistazo.

La serie, dirigida por el checo Ivan Zachariás, nos cuenta la historia de un matrimonio que se exilió a Londres durante los años setenta y, quince años después, con el olor a cambio y restitución democrática en el ambiente de la Revolución de Terciopelo, decide regresar a su Praga natal para un reencuentro familiar. Sin embargo, nada más llegar, sufren un accidente de tráfico que les deja a ella inconsciente y a él desaparecido. Nadie parece saber qué ha sido de su marido y, tanto médicos como policías, cuentan una versión de los hechos que no se corresponde con los recuerdos de la protagonista.

La búsqueda del marido es el motor principal de esta serie, que sigue a Marie (Tatiana Pauhofová) en su decidida misión. La actriz "*parece una apuesta inestable en el piloto, pero va ganando consistencia a medida que avanzan los capítulos**, hasta que llegas a olvidar algunos momentos de inexpresividad que te habían sacado de la narración en un principio. Lo destacable de su personaje es cómo rehace su relación consigo misma a lo largo de la serie: a medida que gana autoestima, sus acciones son más certeras, y también su carisma.

No en vano, Marie va descubriendo detalles de la vida de su marido que él le había ocultado, desde una antigua relación truncada hasta el verdadero motivo de su vuelta a Praga. Y es que Viktor (Martin Mysicka) era uno de los intelectuales disidentes con el régimen comunista checo, lo que les obligó a huir del país en su momento, pero parece que su compromiso con la causa no terminó entonces.

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De forma simultánea, asistimos como testigos a los asuntos de otros varios personajes que también están empeñados por desentrañar la verdad sobre Viktor: dos agentes de Seguridad del Estado, la embajadora británica del país, un ex policía de frontera, un antiguo amigo disidente y la propia familia de Marie, una hermana mayor consumida por los años de dictadura y penurias que a protagonista dejó atrás en su huida.

The Sleepers nos plantea todo esto con un aire a añejo y una escenografía diseñada al pormenor. Con abundantes planos detalle que nos describen a los personajes, y efectos de zoom de estilo efectista y que recuerdan al cine de espías de los años setenta, la serie nos introduce como en otra época, donde las conspiraciones e intrigas políticas están a la orden del día. Donde no se puede confiar en nadie y no es extraño que un hombre misterioso siga tus pasos escondido bajo el ala de su sombrero.

Con esta ambientación tan bien construida, no hacen falta florituras a la hora de narrar la historia, ni tan siquiera música. Los momentos musicales son escasos, y llegan en el momento perfecto para despistar al espectador y poder jugar con transiciones bruscas e inesperadas. Incluso desde la cabecera de la serie, compuesta de planos en los que vemos a todos los personajes dormidos -en posturas que delatan su papel en la serie-, suena una sintonía de cine negro perfecta para enganchar al público y jugar con la tensión narrativa.

Más que una serie de espías, menos que una serie de espías

The Sleepers es una de esas series que no extraña encontrar en el catálogo de HBO: oscura, pausada y misteriosa, tiene todos los elementos que se esperan de la plataforma. Por no hablar de que nos sitúa en una de las épocas más predispuestas a la intriga en la que puede situarse una historia, la Guerra Fría.

Por una vez, nos alejamos de la mirada norteamericana y nos quedamos con un punto de vista autóctono, repleto de tonos de gris. Nos relatan sin adornos la brutalidad policial y cómo los nuevos tiempos empiezan a romper con ella aunque se mantengan algunas viejas costumbres. En este sentido, es muy esclarecedor el momento en el que uno de los agentes de Seguridad del Estado dice “todavía nos tienen miedo, pero nosotros hemos empezado a tenerles miedo a ellos también”.

No es la primera serie europea que rompe con las expectativas en HBO. Este verano se estrenó Beforeigners (Los Visitantes), una serie noruega sobre saltos en el tiempo, xenofobia y misterios policiales que dejó al público sorprendido. También en Netflix llevamos desde 2017 sorprendidos y embaucados por la complicada trama de la alemana Dark. Por no hablar de la calidad de las series españolas, que están cada vez más en alza.

The Sleepers ha sido la última en subirse al carro y, esperemos, se convierta también en una de las más vistas de HBO como ocurrió con Los Visitantes. Desde luego, tanto la protagonista como la historia repleta de misterios, pistas ocultas y descubrimientos políticos lo merecen. Una historia de espías que va más allá de los tropos de acción y se adentra en las intrincadas relaciones policiales, políticas y personales de una revolución.