El "milagro" de las placas solares en España bajo escrutinio: un análisis de la amortización y las expectativas incumplidas
Cuando hace unos años se hablaba de la energía solar fotovoltaica en España, la narrativa dominante era la de una revolución silenciosa, un "milagro" tecnológico que prometía independencia energética, ahorro sustancial en la factura de la luz y una contribución directa a la sostenibilidad ambiental. Millones de hogares y empresas visualizaron un futuro donde el sol ibérico sería su principal proveedor de energía, y donde la inversión inicial en paneles solares se amortizaría en un plazo sorprendentemente corto, a menudo entre 5 y 7 años. Sin embargo, la realidad, como suele ocurrir, ha comenzado a mostrar una cara menos idílica para muchos de esos inversores.