Hispasat y el fin de un sueño: cuando el "Starlink español" no convenció a las operadoras
En un mundo donde la conectividad se ha convertido en la espina dorsal de la sociedad y la economía, la irrupción de Starlink de SpaceX marcó un antes y un después. Su promesa de internet de alta velocidad y baja latencia desde el espacio, accesible en casi cualquier rincón del planeta, encendió la imaginación de muchos y puso en jaque a la industria de las telecomunicaciones tradicional. En este contexto, surgió la aspiración de Hispasat, el operador de satélites español, de emular, al menos en espíritu, ese modelo disruptivo, buscando posicionarse como una alternativa sólida y "nacional" para la conectividad satelital. Sin embargo, lo que en su momento pareció un camino prometedor hacia una nueva era de servicios, ha terminado por revelarse como un sueño inalcanzable. A pesar de los esfuerzos y la visión inicial, Hispasat no ha logrado convencer a las operadoras españolas de que su propuesta es la respuesta al desafío de la conectividad ubicua. Este artículo explora las razones detrás de este desenlace, analizando los desafíos tecnológicos, las dinámicas del mercado y la visión estratégica de las telecomunicaciones en España, que han dejado a Hispasat en una encrucijada diferente a la que imaginaron.