La transformación del canal ya no admite espera: una necesidad imperante para la supervivencia y el crecimiento

El panorama empresarial global está experimentando una metamorfosis acelerada. Las viejas certezas se desvanecen, y lo que ayer funcionaba con eficiencia hoy puede ser un lastre. En este escenario volátil, la noción de que el "canal" —entendido en su sentido más amplio como la totalidad de vías y puntos de contacto a través de los cuales una empresa interactúa con sus clientes, socios y el mercado— puede postergar su evolución es, francamente, una ilusión peligrosa. Ya no se trata de una ventaja competitiva deseable; es una condición sine qua non para la supervivencia y el crecimiento sostenido. La urgencia es palpable, y el reloj corre. No es exagerado afirmar que las organizaciones que no abracen este cambio de forma integral y decidida están, de hecho, firmando su propia sentencia de irrelevancia en un futuro no tan lejano.

Diario Tecnología