La irrupción de la inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser una promesa futurista a una realidad palpable que está redefiniendo el panorama laboral
En un mundo que avanza a pasos agigantados, donde la inteligencia artificial (IA) ya no es una fantasía de ciencia ficción sino una fuerza transformadora en nuestro día a día, la elección de una carrera universitaria se ha vuelto más compleja que nunca. Ya no se trata solo de seguir una vocación o una tradición familiar, sino de realizar una apuesta informada por un futuro que promete ser radicalmente distinto. La IA, con su capacidad para procesar vastos volúmenes de datos y predecir tendencias con una precisión asombrosa, ha comenzado a emitir sus propias "advertencias" sobre qué caminos profesionales podrían enfrentar mayores desafíos en un horizonte tan cercano como 2026. Es una mirada al futuro que, aunque generada por algoritmos, nos obliga a una profunda reflexión sobre la adaptabilidad, la innovación y la esencia de lo que nos hace indispensablemente humanos en el mercado laboral.