El biogás, entre el potencial energético y el desafío social

Desde hace años, la idea de transformar residuos en energía limpia ha sido un faro de esperanza en el camino hacia un futuro más sostenible. El biogás, en particular, se ha presentado como una solución elegante para gestionar desechos orgánicos, reducir emisiones de gases de efecto invernadero y generar electricidad o calor de manera renovable. La promesa era clara: dejaríamos de enterrar o quemar toneladas de basura para convertirlas en una fuente valiosa. Sin embargo, lo que en los despachos técnicos y económicos parecía una ecuación perfecta, se ha topado de bruces con una realidad mucho más compleja en el terreno: la necesidad de convencer a los vecinos. Lo que antes era un obstáculo técnico o financiero, hoy se ha transformado en un desafío de aceptación social sin precedentes para el sector. Este es el relato de cómo una tecnología prometedora se enfrenta ahora a su mayor prueba: ganarse la confianza de la comunidad.

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