Hay un Finder mucho más potente escondido en tu Mac. Así puedes activarlo con tres sencillos ajustes
Para muchos usuarios de Mac, el Finder es poco más que una ventana para ver archivos y carpetas. Es esa aplicación que abres para navegar por tus documentos, mover fotos o lanzar alguna que otra aplicación. Cumple su función básica, claro está, pero ¿qué pasaría si te dijera que ese mismo Finder, que usas a diario casi por inercia, esconde un potencial formidable que puede transformar radicalmente tu forma de interactuar con tu Mac? Es como tener un coche deportivo y usarlo solo para ir al supermercado; funcional, sí, pero no estás aprovechando ni una fracción de su capacidad real.