Gracias a esta app gratis he conseguido que todas las memorias USB viejas que tenía tiradas en el cajón ahora sirvan para algo
¿Cuántos de nosotros tenemos ese cajón? Sí, ese mismo: el rincón donde los cables enredados se mezclan con cargadores obsoletos y, por supuesto, una colección de memorias USB de diversas capacidades, muchas de ellas de tiempos inmemoriales. Las guardamos "por si acaso", pero la realidad es que suelen acumular polvo, esperando un propósito que rara vez llega. Me incluyo en ese grupo. Tenía una pequeña fortuna en unidades flash de 4 GB, 8 GB, y alguna que otra de 16 GB, todas ellas desplazadas por discos duros externos y servicios en la nube. Parecía un desperdicio, una clara manifestación de esa obsolescencia tecnológica que nos persigue. Sin embargo, recientemente descubrí una herramienta, una aplicación gratuita, que ha cambiado por completo mi percepción sobre estos pequeños dispositivos. Lo que antes era chatarra digital, ahora tiene un nuevo y emocionante propósito.